Todo lo que debes Saber sobre la Paranoide Esquizofrenia

La esquizofrenia paranoide es un tipo de esquizofrenia, un trastorno mental crónico que afecta a los pensamientos, sentimientos y comportamiento del individuo. 

Es el tipo más común de esquizofrenia, cuyos síntomas incluyen pensamientos desorganizados, alucinaciones, delirios y falta de motivación

Puede ser una afección debilitante que afecta a la capacidad de funcionar en la sociedad y mantener un trabajo. 

También requiere tratamiento, ya sea con medicación, psicoterapia o una combinación de ambas, así como una red de apoyo de amigos y familiares.


 

Síntomas de la esquizofrenia paranoide

Los síntomas de la esquizofrenia paranoide pueden ser tanto positivos como negativos, y ambos afectan a la capacidad de funcionar en la vida cotidiana. 

Los síntomas positivos se refieren a la presencia de cosas que no deberían existir, como alucinaciones, delirios, pensamientos desorganizados y comportamientos inapropiados. 

Los síntomas negativos se refieren a la ausencia de cosas que deberían existir, como anhedonia (falta de placer), falta de motivación y retraimiento social.

Las alucinaciones y delirios son los síntomas positivos más frecuentes de la esquizofrenia paranoide, estas alucinaciones son percepciones sensoriales falsas, como oír voces o oler cosas que no están ahí, mientras que los delirios son creencias o ideas falsas. 

Estas creencias pueden ser extrañas o aterradoras, como estar convencido de que la gente va a por ellos o de que están siendo vigilados por una fuerza externa. Los delirios de persecución son especialmente frecuentes entre las personas con esquizofrenia paranoide.

Entre otros síntomas de la esquizofrenia paranoide pueden incluirse el pensamiento desorganizado, la dificultad para concentrarse, la dificultad para expresar emociones, la reducción del habla, la memoria y la atención alteradas, el comportamiento inapropiado y la falta de motivación para las actividades diarias. 

Los síntomas negativos pueden ser especialmente perjudiciales para la capacidad de realizar tareas sencillas, como acordarse de comer o ducharse.


 

Causas de la esquizofrenia paranoide

No se conocen todavía con exactitud las causas de la esquizofrenia paranoide, pero en general se cree que resulta de una combinación de factores genéticos, biológicos y ambientales. 

Los genes desempeñan un papel importante en la determinación del riesgo de desarrollar la enfermedad, ya que las personas que tienen un familiar de primer grado con esquizofrenia tienen un mayor riesgo de desarrollarla ellas mismas. 

Sin embargo, no todas las personas con factores de riesgo genético desarrollarán la enfermedad, lo que sugiere que también intervienen otros factores.

Los desequilibrios neuroquímicos en el cerebro también se han implicado en el desarrollo de la esquizofrenia paranoide. 

Los estudios han demostrado que las personas con esquizofrenia tienen niveles alterados de neurotransmisores, como la dopamina, la serotonina y el glutamato, que intervienen en la regulación del estado de ánimo y la cognición. 

Estos desequilibrios pueden causar alteraciones en los circuitos neuronales, lo que conduce al desarrollo de los síntomas.

Los factores ambientales, como el estrés y los traumas prenatal y de la primera infancia, también se han relacionado con un mayor riesgo de desarrollar esquizofrenia paranoide. Por ejemplo, los estudios han demostrado que las personas que experimentan estrés prenatal tienen más probabilidades de desarrollar la enfermedad. 

Además, vivir en zonas urbanas y la exposición a ciertas toxinas, como el plomo, también se han relacionado con un mayor riesgo.


 

Tratamientos de la esquizofrenia paranoide

El tratamiento de la esquizofrenia paranoide suele consistir en una combinación de medicación y psicoterapia

La medicación antipsicótica es el tratamiento más prescrito para esta afección, y puede ayudar a aliviar los síntomas positivos, como las alucinaciones y los delirios. 

Estos medicamentos actúan bloqueando la actividad de la dopamina, un neurotransmisor que a menudo se implica en el desarrollo de la esquizofrenia.

Además de la medicación, la psicoterapia también puede ser una parte importante del tratamiento de la esquizofrenia paranoide. La terapia cognitivo-conductual (TCC) se utiliza a menudo para ayudar a las personas a identificar y desafiar los pensamientos y creencias irracionales, así como para aprender estrategias de afrontamiento para controlar los síntomas. 

La terapia familiar también puede ser útil, ya que permite a los seres queridos comprender mejor el trastorno y aprender a proporcionar apoyo, así como la terapia de grupo también puede ser beneficiosa para algunas personas.

Otros tratamientos para la esquizofrenia paranoide pueden incluir programas de rehabilitación, incluida la formación profesional y la capacitación en habilidades sociales, así como la educación sobre el trastorno y la ayuda para realizar las tareas cotidianas. 


 

• Conclusión

La esquizofrenia paranoide es un trastorno mental crónico que puede ser discapacitante, ya que afecta a los pensamientos, sentimientos y comportamiento de la persona. 

Es el tipo más común de esquizofrenia y se caracteriza por síntomas de pensamiento desorganizado, alucinaciones, delirios, comportamiento inapropiado y anhedonia. 

Aún no se conocen plenamente las causas de la esquizofrenia paranoide, pero se cree que resulta de una combinación de factores genéticos, biológicos y ambientales. 

El tratamiento suele consistir en una combinación de medicación y psicoterapia, además de programas de rehabilitación y educación para la familia y los amigos. 

Con el apoyo y el tratamiento adecuados, muchas personas con esquizofrenia paranoide pueden llevar vidas productivas y satisfactorias.

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