La Nutrición Parenteral: Consejos y una Guía Completa.

En el mundo de la enfermería, el papel de los cuidadores es crucial en la monitorización y gestión de la nutrición parenteral y enteral para los pacientes.

Estos métodos proporcionan nutrientes y calorías vitales a aquellos que no pueden consumirlos oralmente. Con el cuidado y manejo adecuados, la nutrición parenteral y enteral pueden mejorar en gran medida la calidad de vida de un paciente.

Este artículo sirve como una guía completa que discute las diferencias, ventajas, riesgos y cómo elegir entre la nutrición parenteral y enteral.


 

Definición

La nutrición parenteral es un método crucial para suministrar nutrientes esenciales, incluyendo carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas, minerales y oligoelementos, a personas que no pueden obtener estos nutrientes a través de la ingestión oral. 

Esto puede ser debido a una incapacidad para absorber nutrientes del tracto gastrointestinal, o una condición médica que impide comer de manera normal o adecuada.

Se administra típicamente a través de una línea intravenosa o una línea central y se prepara a medida para satisfacer las necesidades nutricionales específicas del paciente.

A diferencia de la nutrición enteral, que involucra el sistema digestivo, la nutrición parenteral evita completamente el proceso digestivo y entrega los nutrientes necesarios directamente al torrente sanguíneo.


 

Indicaciones y diferencias con la nutrición enteral.

El uso de la nutrición parenteral está indicado para personas con tractos gastrointestinales no funcionales o insuficientes, donde la nutrición enteral no es una opción viable. Esto puede incluir pacientes con trastornos de malabsorción, obstrucciones intestinales, vómitos o diarreas intratables, fístulas de alto débito o casos graves de trastornos de la motilidad gastrointestinal. Además, las personas que están críticamente enfermas y no pueden consumir alimentos de forma oral o enteral pueden requerir el apoyo de la nutrición parenteral para satisfacer sus necesidades nutricionales.

Es importante distinguir entre la nutrición parenteral y enteral, ya que la nutrición enteral es el método preferido cuando el tracto gastrointestinal es funcional y se puede acceder a él. La nutrición enteral no solo ayuda a mantener la integridad estructural y funcional del intestino, sino que también reduce el riesgo de infección y preserva los procesos fisiológicos normales asociados con la digestión y absorción de nutrientes. Sin embargo, en los casos en los que la nutrición enteral está contraindicada o es insuficiente, la nutrición parenteral se vuelve vital para mantener la salud y el bienestar del paciente.


 

Componentes

Las soluciones de nutrición parenteral están compuestas de varios componentes esenciales para satisfacer los requerimientos de nutrientes específicos de los pacientes individuales. Estos componentes incluyen:

  • Dextrosa (Para los carbohidratos),
  • Aminoácidos (Para la proteína),
  • Lípidos (Para la grasa),
  • Electrólitos,
  • Vitaminas y
  • Oligoelementos.
 

Las concentraciones de estos componentes se personalizan cuidadosamente en función de las necesidades metabólicas, las condiciones clínicas y la tolerancia del paciente. La preparación de las soluciones de nutrición parenteral requiere precisión y técnicas asépticas para minimizar el riesgo de contaminación y garantizar la estabilidad de la solución antes de la administración


 

Evaluación y cálculo de las necesidades

La evaluación y cálculo de las necesidades nutricionales de un paciente para la nutrición parenteral se llevan a cabo a través de una evaluación integral que tiene en cuenta su historial médico, condiciones de salud subyacentes, estado metabólico y gasto energético.

Este proceso generalmente es realizado por un equipo multidisciplinario que incluye médicos, dietistas, farmacéuticos y personal de enfermería para asegurar que la nutrición parenteral prescrita satisfaga los requisitos específicos del paciente.

La evaluación incluye un análisis de las medidas antropométricas del paciente, los valores de laboratorio, el estado de fluidos y los indicadores clínicos del estado nutricional.

Una vez que las necesidades nutricionales del paciente han sido evaluadas, el equipo de salud calcula la composición y la velocidad de infusión adecuada de la solución de nutrición parenteral para satisfacer las necesidades energéticas, proteicas, de fluidos y de micronutrientes del paciente.

Este cálculo se basa en pautas y ecuaciones establecidas que consideran el peso corporal ideal del paciente, las condiciones médicas específicas y la tasa de aumento o mantenimiento de peso deseada.


 

Administración

La administración de la nutrición parenteral requiere una planificación, preparación y monitorización cuidadosas para garantizar la entrega segura y efectiva de nutrientes al paciente. El proceso comienza con la preparación de la solución de nutrición parenteral en un entorno estéril, seguido de rigurosos controles de aseguramiento de la calidad para verificar la precisión y esterilidad de la solución preparada.

La administración de la nutrición parenteral generalmente la realizan profesionales de la salud capacitados, como enfermeras o farmacéuticos clínicos, que tienen experiencia en terapia intravenosa y soporte nutricional especializado.

Antes de iniciar la nutrición parenteral, el equipo de salud verifica la ubicación y funcionalidad del dispositivo de acceso vascular, ya sea un catéter venoso central para la NPT o un catéter periférico para la NPP. El sitio de infusión se monitoriza cuidadosamente en busca de signos de complicaciones, y la velocidad de infusión se ajusta según sea necesario para garantizar la tolerancia y la seguridad del paciente.

Los pacientes que reciben nutrición parenteral se monitorizan de cerca en busca de posibles complicaciones, como infecciones en el torrente sanguíneo, anomalías metabólicas o problemas relacionados con el catéter, y se implementan intervenciones adecuadas para mitigar estos riesgos y optimizar la entrega general de nutrientes.


 

Cuidado y vigilancia

El cuidado y la vigilancia exhaustiva son componentes esenciales de la terapia de nutrición parenteral para garantizar la seguridad, el bienestar y la respuesta óptima del paciente al tratamiento. Esto incluye una atención meticulosa en el manejo y la administración de la solución de nutrición parenteral, una evaluación regular del sitio de infusión en busca de signos de inflamación o infección, y una monitorización continua del estado nutricional y los parámetros metabólicos del paciente.

El personal de enfermería desempeña un papel fundamental en la provisión de cuidado y apoyo a los pacientes que reciben nutrición parenteral, incluyendo educación sobre el manejo de su sistema de infusión, mantenimiento de técnicas asépticas y reconocimiento e informe de posibles complicaciones.


 

Riesgos y complicaciones

Aunque la nutrición parenteral es una modalidad terapéutica valiosa para las personas que no pueden satisfacer sus necesidades nutricionales a través de rutas orales o enterales, no está exenta de posibles riesgos y complicaciones.

1. Una de las principales preocupaciones asociadas con la nutrición parenteral es el riesgo de infecciones en el torrente sanguíneo, especialmente relacionadas con el uso de catéteres venosos centrales para la NPT. 

Estas infecciones pueden provocar complicaciones graves, como sepsis e infecciones endovasculares, y requieren una adherencia diligente a técnicas asépticas, protocolos de cuidado del catéter y monitorización regular para detectar tempranamente cualquier signo de infección.

2. Otra posible complicación de la nutrición parenteral incluyen desequilibrios metabólicos, como hiperglucemia o hipoglucemia, hipertrigliceridemia, anomalías electrolíticas y disfunción hepática

Estos riesgos subrayan la importancia de una monitorización integral, una evaluación regular de los parámetros metabólicos y el ajuste adecuado del régimen de nutrición parenteral para minimizar el potencial de estas complicaciones.


Es esencial que los profesionales de la salud, particularmente aquellos involucrados en la atención directa de pacientes que reciben nutrición parenteral, estén bien versados en el reconocimiento, la prevención y el manejo de estos posibles riesgos y complicaciones.

Esto incluye la adherencia a pautas basadas en evidencia, la educación y capacitación continua, y un enfoque multidisciplinario de la atención que integre la experiencia de varios profesionales de la salud para garantizar el uso seguro y efectivo de la nutrición parenteral como una forma vital de apoyo nutricional para pacientes con necesidades médicas específicas.

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