Todo sobre la enfermedad de Crohn

La enfermedad de Crohn es una condición crónica que afecta el sistema digestivo, causando inflamación y daño en los intestinos. 

 Este artículo cubrirá todo lo que necesitas saber sobre la enfermedad de Crohn, incluyendo sus síntomas, diagnóstico, tratamiento y consejos para vivir con la condición.


 

Comprendiendo la enfermedad de Crohn

La enfermedad de Crohn es un tipo de enfermedad inflamatoria del intestino (EII) que causa inflamación crónica del tracto digestivo. 

Puede afectar cualquier parte del tracto gastrointestinal (GI), desde la boca hasta el ano, pero generalmente afecta el final del intestino delgado (íleon) y el comienzo del intestino grueso (colon). 

La inflamación asociada con la enfermedad de Crohn puede extenderse a través de todo el grosor de la pared intestinal y a menudo ocurre en parches, con tejido sano normal entre ellos. 

Esto puede dar lugar a una variedad de síntomas y complicaciones que impactan significativamente la calidad de vida de las personas con la condición. Es una condición de por vida que requiere un manejo y tratamiento continuo para controlar los síntomas y prevenir las recaídas. 

La enfermedad de Crohn es una condición crónica y recurrente, lo que significa que los períodos de recaídas, con síntomas graves, son seguidos por períodos de remisión, durante los cuales los síntomas mejoran o desaparecen por completo. 

La causa exacta de la enfermedad de Crohn sigue siendo desconocida, pero se cree que implica una compleja interacción entre factores genéticos, ambientales y del sistema inmunológico.


 

Síntomas comunes

Los síntomas de la enfermedad de Crohn pueden variar ampliamente entre las personas afectadas, pero los más comunes incluyen diarrea persistente, dolor abdominal, pérdida de peso, fatiga y una sensación general de malestar

Algunas personas también pueden experimentar fiebre, dolor en las articulaciones y complicaciones como fisuras anales y fístulas

Los síntomas pueden variar de leves a graves y pueden desarrollarse gradualmente o aparecer repentinamente. 

Es importante tener en cuenta que los síntomas pueden ocurrir no solo en los intestinos, sino también en otras partes del cuerpo, como la piel, las articulaciones y los ojos. 

Además, los niños con enfermedad de Crohn pueden experimentar un desarrollo tardío y un crecimiento retardado debido al impacto de la condición en su salud y nutrición en general.


 

Diagnóstico de la enfermedad de Crohn

El diagnóstico de la enfermedad de Crohn generalmente implica una combinación de revisión del historial médico, examen físico, pruebas de imagen, procedimientos endoscópicos y pruebas de laboratorio

El proceso a menudo comienza con el proveedor de atención médica descartando otras posibles causas de los síntomas, como infecciones, otras condiciones inflamatorias o trastornos gastrointestinales.

Las pruebas de diagnóstico comunes para la enfermedad de Crohn incluyen análisis de sangre para detectar anemia e inflamación, pruebas de heces para detectar sangre en las heces y descartar otras causas de síntomas gastrointestinales, estudios de imágenes como tomografía computarizada (TC), resonancia magnética (RM) y cápsula endoscópica para visualizar los intestinos y evaluar la extensión de la inflamación, y procedimientos endoscópicos como colonoscopia y endoscopia alta para obtener muestras de tejido para análisis y visualizar directamente el revestimiento intestinal.


 

Tratamiento y enfoques de manejo

Aunque actualmente no se conoce una cura para la enfermedad de Crohn, los objetivos principales del tratamiento son reducir la inflamación, aliviar los síntomas, prevenir las recaídas y promover la remisión a largo plazo

El plan de tratamiento para la enfermedad de Crohn es altamente individualizado y puede involucrar una combinación de medicamentos, modificaciones en el estilo de vida, terapia nutricional y, en algunos casos, intervenciones quirúrgicas. 

Los medicamentos para la enfermedad de Crohn incluyen medicamentos antiinflamatorios, supresores del sistema inmunológico, antibióticos y terapias biológicas que actúan sobre vías específicas en el proceso inflamatorio. 

Además de los medicamentos, los proveedores de atención médica a menudo recomiendan cambios en la dieta, que pueden incluir evitar ciertos alimentos desencadenantes, el uso de suplementos nutricionales para abordar deficiencias y, en algunos casos, nutrición enteral exclusiva (NEE), que implica una dieta líquida para promover el reposo intestinal y reducir la inflamación. 

Para las personas con enfermedad de Crohn grave o complicaciones, puede ser necesario realizar cirugía para eliminar porciones dañadas del intestino, reparar estrechamientos o fístulas, o drenar abscesos. 


 

Estilo de vida saludable y remedios caseros

Además de los tratamientos médicos y alternativos, realizar ciertos cambios en el estilo de vida puede tener un impacto positivo en el manejo de la enfermedad de Crohn. 

Esto puede incluir dejar de fumar, lo cual se ha relacionado con resultados más graves de la enfermedad, hacer ejercicio regularmente para mantener la salud y la fuerza en general, priorizar la gestión del estrés y dormir adecuadamente, y ser consciente de las elecciones dietéticas. 

Algunas personas con enfermedad de Crohn encuentran útil llevar un diario de alimentos para identificar y evitar los alimentos desencadenantes que empeoran sus síntomas, como alimentos ricos en fibra o picantes, productos lácteos o ciertos edulcorantes artificiales.

Además, mantenerse bien hidratado y ser consciente de las tolerancias dietéticas individuales puede ayudar a las personas con enfermedad de Crohn a sentirse más en control de su condición y reducir la frecuencia y gravedad de las recaídas.


 

Posibles complicaciones y vivir con la enfermedad

Las complicaciones de la enfermedad de Crohn pueden variar desde deficiencias nutricionales y estenosis intestinal hasta problemas más graves como obstrucciones intestinales, fístulas y un mayor riesgo de desarrollar cáncer colorrectal

El manejo efectivo de la enfermedad y la búsqueda de atención médica oportuna para cualquier síntoma nuevo o que empeora son cruciales para minimizar el riesgo de complicaciones y mejorar la calidad de vida en general para las personas con enfermedad de Crohn.

Con el apoyo adecuado, tratamiento y estrategias de autocuidado, muchas personas con enfermedad de Crohn pueden llevar vidas plenas y activas, a pesar de los desafíos planteados por la condición. 

Es importante que las personas con enfermedad de Crohn se mantengan informadas, busquen apoyo de profesionales de la salud y grupos de apoyo, y jueguen un papel activo en su propio cuidado para optimizar su bienestar y calidad de vida.


 

• Conclusión

En conclusión, la enfermedad de Crohn es una condición inflamatoria crónica que afecta el tracto digestivo. 

Si bien no hay cura para la enfermedad, existen varias opciones de tratamiento disponibles para controlar los síntomas y mejorar los resultados a largo plazo. 

Los cambios en el estilo de vida y la medicina alternativa también pueden ayudar con el manejo de los síntomas. 

Es importante buscar atención médica y manejar adecuadamente la enfermedad en cada etapa para prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida en general.


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